martes, 2 de octubre de 2007

EL MINIMUNDO EN UN ASCENSOR



Todos, algun dia de nuestras vidas hemos abordado esa increible maquina o invento llamada ascensor, elevador o simplemente subepisos.

Lo primero es observar un ciudadano cualquiera oprimiendo el boton ubicado a la entrada del aparato incesantemente como si asi obtuviera que la dichosa maquina estuviera mas pronto a su alcanze, y con una mirada retadora mira a los demas inquietos usuarios , y susurra, que cosa mas demorada.

Una vez ingresamos al ascensor, encontramos toda serie de personas, bajas, altas, muy altas, y al unisono todas, ninguna se salva, pasan como lanzas sus brazos extendidos por encima de las humanidades de los usuarios para lograr su fin, el piso al que vamos.

El ascensor comienza su marcha (ascenso suena mejor), un silencio de ultratumba invade este pequeño cuarto, y solo el aire acondicionado se escucha, los olores invaden y los mas altos sufren con el aroma de los cabellos y de los vestidos de hombres y mujeres, las miradas acechan, no falta el casanova que sonrie con una linda chica y trate de establecer algun contacto que trascienda fuera del bendito ascensor, y saludamos sin querer a quien no conocemos (increible somos educados); por fin cuando llegamos, nos despedimos (suena risible), pero es así.

Encontramos grafitis, en las paredes, te quieros, promesas de amor, numeros de moviles, palabras viles, expresiones lascivas, y en algunos casos una frase o advertencia (Este ascensor esta protegido con circuito cerrado de televisión).

Algo tan cotidiano como ingresar a un ascensor es motivo de muchas cosas, de pequeñas historias de pequeños sueños de cada uno , pues este elemento me lleva a ese sitio donde me van a resolver un problema (a unos), a la oficina o sitio de trabajo a otros, donde el medico al enfermo, a recoger a la esposa a otros en fin vamos donque queremos.

Es esto el ascensor.

No hay comentarios: